Aprende a ser mejor buceador; problemas al compensar

Los problemas de oído son una de las situaciones más comunes y molestas para muchos buceadores.

Los problemas para compensar pueden afectar a todos, sin importar el nivel del buceador. Es una experiencia que puede ser dolorosa, estresante, puede arruinar la inmersión y a veces, incluso puede evitar que un buceador vuelva al agua.

Pero empecemos por el principio. Todos sabemos que cuando descendemos, aumenta la presión de los espacios aéreos de nuestro cuerpo. La presión no tiene efecto sobre los líquidos y el 90% del cuerpo humano es líquido, por lo que solo tenemos que preocuparnos de los espacios de aire. Estos son: pulmones, senos y oídos.

¿Qué les sucede a mis oídos cuando compenso?

Nuestros oídos tienen principalmente 3 partes: oído externo, oído medio y oído interno. Cuando vamos a bucear, nuestro oído externo se llena de agua, por lo que no nos causa ningún problema. Nuestro oído interno está lleno de líquido, por lo que tampoco suele ser un problema al compensar. Sin embargo, nuestro oído medio es un espacio de aire muerto y cuando aumenta la presión, esto crea molestias en nuestro tímpano y en los tejidos blandos del oído interno.

¿Cómo podemos evitar este malestar?

Nuestro oído medio está conectado a nuestra nariz por las trompas de Eustaquio. Solo tenemos que agregar aire a medida que descendemos para compensar el cambio de presión. La forma más común de hacerlo es pellizcarse la nariz y soplar aire suavemente contra las fosas nasales. Deberíamos escuchar / sentir un “pop” en nuestros oídos, aliviando la incomodidad e indicando que todo va bien. Esto se conoce como la “maniobra de Valsavia”.

Una alternativa puede ser pellizcarse la nariz al mismo tiempo que se traga. También puedes intentar moviendo las mandíbulas de lado a lado o imitando el movimiento de un bostezo. Estas técnicas utilizan los músculos de la garganta para abrir las trompas de Eustaquio en lugar de la presión de aire exhalada por la nariz.

¿Qué problemas podemos enfrentar al bucear?

Todo esto suena muy bien en teoría. Pero en la práctica, no siempre funciona. A veces, cuando vamos a bucear, nuestros oídos (uno de ellos o ambos) no quieren compensar. A continuación describimos varias razones por las que esto puede pasar:

–Congestiones

Esta es la causa más común. Si estás resfriado, es muy probable que tus trompas estén bloqueadas por el exceso de mucosa, lo que hace que el proceso de compensar sea muy difícil o incluso imposible.

En este caso, si lo has intentado con cuidado y con frecuencia y todavía no funciona, nuestro consejo es cancelar la inmersión hasta que te recuperes del resfriado y el bloqueo desaparezca por sí solo. No recomendamos el uso de descongestivos, ya que es posible que el efecto de la medicación desaparezca mientras se bucea a profundidad y puedes sufrir un bloqueo inverso.

Un bloqueo inverso ocurre cuando el aire en expansión queda atrapado dentro de los espacios aéreos del oído medio mientras se asciende a la superficie y puede ser muy doloroso. El dolor en este caso, es causado por demasiado aire en el oído medio, en lugar de muy poco.

Los bloqueos inversos son raros pero bastante peligrosos; el buceador no puede ascender ya que es demasiado doloroso, pero obviamente tiene una cantidad limitada de aire y tiempo bajo el agua. En este escenario, el buceador debe descender e intentar ascender nuevamente, muy lentamente. Puedes leer un ejemplo de estos casos en: https://www.diversalertnetwork.org/diving-incidents/An-assistant-instructor-suffers-a-reverse-block

Nuestra recomendación? Si tienes un resfriado y no puedes compensar, cancela la inmersión. No te preocupes, el océano seguirá allí la próxima vez.

–Exceso de cera en los oídos

Durante la inmersión, el exceso de cera en el oído externo es empujado hacia el tímpano, ejerciendo presión sobre él. Esta presión adicional puede evitar que los oídos compensen correctamente.

¡Pero espera! Esto no significa que debas correr para meterte un bastoncillo de algodón en las orejas. La mayoría de las veces, sólo conseguirás empujar la cera más profundamente y puede que te dañes el tímpano.

Lo mejor que puedes hacer es preguntarle a tu médico. La cera es una protección natural para tus oídos y debes preguntarle a tu médico cómo y cuándo eliminarla.

–Trompa de Eustaquio Patulosa

Este es el nombre de un trastorno poco frecuente en el que la trompa de Eustaquio no se cierra y permanece abierta de forma intermitente.

Otras anomalías de la trompa de Eustaquio, como tenerla anormalmente estrecha, también pueden causar problemas durante el buceo. Estas afecciones deben ser diagnosticadas y tratadas por un especialista.

Otras razones

Otros problemas pueden ser sinusitis, pólipos nasales o infecciones del oído. Un médico también debe diagnosticar y tratar estos casos.

Consejos y trucos

  1. Comprueba que no tienes un resfriado o congestión antes de bucear. Puedes probar a compensar en superficie
  2. Desciende lentamente y de manera controlada. Usa una línea de descenso si tu flotabilidad no es lo suficientemente buena
  3. Compensa a menudo. Cuanto más lo hagas, más fácil será. Se recomienda compensar aproximadamente cada metro, pero básicamente: compensa tan pronto como sientas un poco de presión.
  4. Siempre compensa suavemente. Forzar el proceso solo dañará tus oídos.
  5. Nunca deberías sentir dolor. Si sientes dolor o si tus oídos no “hacen pop”, detén inmediatamente el descenso y avisa a tu compañero y / o a tu guía. Luego, asciende un par de metros e inténtalo de nuevo. Tómate tu tiempo.
  6. Planifica con antelación. Si sabes que tus oídos te juegan malas pasadas a menudo, comunícaselo a tu compañero y a tu guía. Si estás en un grupo de buceadores, tal vez tú y tu compañero podéis saltar al agua primero para tener suficiente tiempo para compensar. Usa una línea si eso te ayuda. No te avergüences de pedir ayuda o de hablar con tu guía. Cuanta más información tenga, más fácil será su trabajo.
  7. Si estás en un grupo de buceo, sigue el consejo número 6 y date aproximadamente 5 minutos para compensar. Si no puedes bajar después de intentarlo durante un tiempo, considera cancelar la inmersión ya que el resto del grupo estará esperando. Además, no es una buena idea forzar los oídos durante demasiado tiempo. Asegúrate de avisar al guía de que cancelas, NO te vayas sin informar al guía, de lo contrario pueden suponer que te has perdido y comenzar una búsqueda de emergencia!
  8. Si generalmente tienes problemas de oído y quiere bucear sin la presión del resto del grupo esperando, plantéate contratar un guía privado y elimina el estrés.
  9. Cuida de tus oídos y siempre pregunta a un profesional en caso de duda. Los problemas del oído pueden ser fáciles de resolver, pero siempre debemos consultar a un médico si no estamos seguros.

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Artículo escrito por: Laura Quijano

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